Solucionando el problema:
El proyecto se ejecutó en dos fases. En una fase inicial, la propiedad quería concentrar las actuaciones en el techo, para no interferir con los elementos decorativos de las paredes. Se instalaron entonces, ecopaneles PET, en color beige, cortados a la medida del entrevigado y haciendo un reparto homogéneo por todo el techo del restaurante.
En una segunda fase, se optó por aprovechar algunas de las paredes del local y jugar con la decoración ya existente, instalando Ecopanel beige, aprovechando unas lámparas de pared e integrando los paneles fonoabsorbentes a dichas paredes, con un resultado muy coherente con la estética del local. También en las paredes del fondo del local, en el paso de la cocina, se instalaron Ecopaneles de color azul marino, igual al del logo, haciendo un efecto visual muy divertido.
La corrección acústica se logró con la suma de las dos fases en la solución del problema, llegando a los niveles óptimos de reverberación y ofreciendo una excelente experiencia de cliente y un buen confort acústico al local.