Sala de esparcimiento en una villa privada en Mallorca

Esta sala de esparcimiento, acoge en su interior una zona de actividades deportivas, una sala de televisión, un salón de juegos de mesa y una piscina interior, todo en un mismo ambiente. Un amplio y muy luminoso espacio con dos áreas bien diferenciadas y en donde en la parte más alta se sobrepasan los cuatro metros de altura.

Problemática:

Esta gran altura, combinada con la arquitectura interior y la distribución y articulación de las otras estancias de la villa genera un grave problema de reverberación.

El estudio acústico es complejo, ya no solo por la altura, sino por la confluencia de ventanales perimetrales, la piscina interior, la decoración minimalista y un amplio corredor que comunica esta sala con otras dependencias de la casa. Los volúmenes que conforman esta estancia son muy grandes y necesitan una respuesta compleja y completa.

Solucionando el problema:

Los propietarios tienen muy claro lo que quieren como solución: elementos fonoabsorbentes muy discretos en su apariencia exterior y que a la vez se integren de manera natural en la minimalista decoración de la sala.

Tras el análisis de los resultados, se propone la instalación de un juego de Ecopaneles PET, blancos y de textura lisa, con una distribución homogénea en el área que cubre el techo, de manera que no se perciban como un elemento extraño en la armonía de la sala, sino que estén a tono con la misma.

La instalación es todo un reto por toda la complejidad de elementos constructivos presentes en la sala y por la altura de la misma. Haciendo un tarimado sobre la piscina y con un andamio de tres alturas, se ejecuta la instalación de 16 piezas escogidas por los propietarios, logrando de esta forma corregir la reverberación.